¿Qué mejor que unos microcuentos para celebrar la Navidad y la entrada en el año nuevo?:

 

Microcuento de Navidad

El niño de los harapos no entendía por qué, si tan magos eran, no podían traer los mismos juguetes a niños pobres que a ricos.

Colgó una bola por cada corazón que había roto. El árbol de navidad quedó exuberante.

La abuela inyectó al pavo un potente somnífero. Todos durmieron sobre la mesa de Navidad. Al fin pudo cantar villancicos.

Ese año los niños se habían portado muy mal. Los Reyes Magos, en lugar de traerles carbón, se llevaron a sus papás.

Por más años que cumpliera, le seguía haciendo una gran ilusión que cada Navidad familias de todo el mundo se reunieran para celebrar su cumpleaños. Y ya iban 2015.

¡Feliz Navidad amigos!!! ¡Y que el nuevo año os sonría!

Cristina Selva