Un vicio muy saludable: leer.

Recomendaciones de lectura muy personales para este verano.
Confieso que tengo un vicio muy saludable: leer. Ojalá todos los vicios te reportaran tantas vivencias positivas como lo hace la lectura. Si has llegado a este post seguramente serás tan vicioso/a como yo en temas literarios y vienes en busca de algunas recomendaciones de lectura.
En realidad estas sugerencias de libros no son ni más ni menos que una selección de mis lecturas de la primera mitad de año, las que más me han gustado, de hecho, y que no son ensayos duros de roer. Ahí van:

Eva, de Arturo Pérez Reverte. La secuela de Falcó, también muy recomendable. Es Pérez Reverte en estado puro. Intriga, acción, espías, conspiraciones, escarceos amorosos, todo muy bien documentado históricamente y sazonado con la mejor ficción. Transcurre en 1937, en Tánger, con una nueva misión del espía Lorenzo Falcó. En definitiva una historia que te engancha de principio a fin sabiendo que tienes en tus manos un libro de uno de nuestros grandes escritores actuales.

In Somnia, de Mona Camuari. Una historia que a mí me sorprendió por lo bien construida que está y lo sencilla que es de leer. Se conjugan el amor y el misterio de una forma muy lograda y entretenida. Todo comienza con los sueños recurrentes de la protagonista y los cambios que a raíz de esto se van dando en su vida. Te pasas todo el libro intentando adivinar qué sucede sin conseguirlo hasta el final. Es de esos libros que atrapan.

Un poquito más de amor… es que este año me apetece mucho este tipo de lectura. Esta vez género romántico en estado puro: El rescate, de Nicholas Sparks, autor del conocido libro que dio pie a la película: el Diario de Noah. El rescate me gustó por la autenticidad de sus personajes, gente normal y corriente que viven su historia de amor como hemos podido vivirla los demás. No es el mejor libro del mundo, pero te hace pasar un rato muy agradable y a mí llegó a conmoverme en varias ocasiones. Y cómo no, todo empieza con un rescate del chico a la chica… pero sin estridencias…

En un rato volvemos con las novelas románticas, pero ahora más recomendaciones de lectura, esta vez una novela histórica que está arrasando: La tierra maldita, de Juan Francisco Ferrándiz, que nos traslada ni más ni menos que a la Barcelona del siglo IX, que por entonces se encontraba en los confines del Sacro Imperio. Una tierra totalmente abandonada y asolada por encontrarse en la frontera. Allí envían a un joven obispo que, junto con el resto de personajes intentan hacer reflotar a Barcelona. Es una novela larga con muchos personajes de los diferentes estamentos sociales de la época. Imagina: el pueblo llano, la iglesia, nobles, reyes, cada cual con sus intereses y sus intrigas. Hay quien ha equiparado esta novela a Los pilares de la tierra. Yo no me atrevería a decir tanto, porque Kent Follet es el colmo de los escritores, pero que es una gran novela, sí. Y lo mejor: que está documentada hasta el extremo, personajes o situaciones que crees que son inventadas, resulta que sucedieron de verdad, aunque el autor haya tenido que poner de su parte para novelarlas.

Huye rápido, vete lejos, de Fred Vargas. La reina de la novela negra francesa como han llegado a decir por ahí. El caso es que la novelista francesa ganó el premio Princesa de Asturias de las Letras y no me podía quedar sin leer algo suyo. Tras algunas indagaciones me decidí por este título y, la verdad, no me defraudó en absoluto. Una novela policíaca, con mucha intriga y que se cuece a fuego lento. La autora es arqueóloga, especialista en la edad media y traslada sus conocimientos a sus novelas. Huye rápido, vete lejos comienza con la aparición de una serie de símbolos en las puertas de las casas de París a lo que le suceden varias muertes que coinciden precisamente con las puertas que no tienen el símbolo pintado. La trama versa sobre el fantasma de la peste sobre una gran ciudad actual y cómo el inspector jefe Adamsberg intenta cazar al autor de los asesinatos y encontrar un porqué. No voy a decir que es una novela ligera, porque la escritura de Vargas es muy trabajada y le gusta centrarse en los detalles. Me ha gustado tanto que voy a repetir con ella.

Las hijas del Capitán. La última novela de María Dueñas con la que seguro que no te equivocas. Una apuesta segura de lectura. Te introduce en el universo femenino de tres hermanas veinteañeras y su madre que viajan desde el Sur de España hasta la Nueva York de los años 30 para reunirse con el padre, que acaba de abrir una pequeña casa de comidas. Todo se trunca cuando el padre muere y las deja a ellas a cargo del negocio. Sin duda es todo un tributo a las mujeres que luchan contra viento y marea para salir adelante en un mundo donde no conocen siquiera el idioma y todo les parece amenazador, sin embargo, consiguen ir haciéndose un hueco a base de coraje. Para mí una lectura totalmente recomendable, amena, distendida y entretenida que te lleva a conocer los suburbios donde se instalaban los emigrantes en una ciudad como Nueva York y en una época como los años 30.
Y para terminar dos novelas de amor absolutamente deliciosas:

Saltaré las olas, el último libro de Elena Castillo que en esta ocasión nos hace viajar a Irlanda de la mano de dos personajes heridos a los que no les queda más remedio que enamorarse. Elena escribe de una forma exquisita y muy emotiva y para mí, que me lo he leído casi todo de ella, ésta una de sus mejores novelas.

El amante japonés, de Isabel Allende, una de mis escritoras favoritas. Sé que este libro no es nuevo, pero es que sucede que los libros no pasan de moda, ni caducan y siguen ahí, para que los leas cuando quieras. A mí me fascinó la historia en sí, los personajes, el ambiente, cómo la autora logra hilar la trama de una forma tan sutil y efectiva… Me estaba gustando tanto que no quería que se acabase pero a la vez me acostaba tardísimo leyéndola porque no había manera de dejarla. Este libro nos lleva por diversos escenarios: desde la Polonia de la segunda Guerra Mundial hasta la San Francisco de hoy en día y recorre la vida y una historia de amor imposible entre una joven adinerada y un pobre jardinero japonés. La prosa de Allende, para mí, es pura poesía, pura magia y éste, uno de sus mejores libros, a mi entender, salvando La casa de los espíritus (que si no la has leído estás tardando).
Espero que mis experiencias con el vicio de los libros te sirvan para algo y que alguna de estas recomendaciones de lectura te sirvan para para pasar un buen rato este verano.
Después de estos grandes libros me da un poco de vergüenza recomendarte los míos, pero ahí está Beach Kiss, ligero, fresco, de amor y sensualidad, amistad y descubrimientos personales. Una lectura pensada para adolescentes que está enganchando también a los adultos.