Hola, me llamo Cristina Selva, nací en Murcia (ESPAÑA). Soy periodista de profesión, especializada en gabinetes de comunicación y escritora por pasión –y un poco, bastante por diversión. La faceta literaria me viene de lejos, desde niña y de la necesidad de reflejar mis diversos mundos interiores en papel. Apenas aprendí a escribir comencé a plasmar mis cuentos y rimas en libretas de dos rayas. El primer recuerdo que tengo es sobre los siete años, escribiendo un cuento en la mesa de la cocina, fue alucinante. Aún lo conservo.

Mi hobby no había llegado más allá del puro entretenimiento personal hasta que escribí Desde el Mar y decidí presentarla a un concurso literario, el Nostromo de Novela, específico de narraciones que estuvieran relacionadas de alguna manera con el mar y la navegación. Quedó finalista de la X edición. Aún así, guardé esta historia en un cajón y no fue hasta hace apenas unos años cuando me decidí por fin a publicarla.

Luego vino Corazón de acantilado, una novela románica con un dulce mensaje de superación y esperanza. Esta novela está gustando mucho.

En 2016 se publicó Beach Kiss, un libro fresco y veraniego, juvenil y newadult, también con historia de amor de fondo, que va sobre el descubrimiento de la sexualidady la superación de importantes etapas de la vida.

También en 2016 aposté por cambiar de registro, asociarme con Antonio Marcelo Beltrán, compañero y amigo y publicar un libro de relatos disparatados de terror irreverente: Crudos Sucios Sangrientos, con el que nos divertimos muchísimo y estamos escandalizando a buena parte de los lectores. Este libro no tiene nada que ver con lo publicado hasta ahora, pero es un registro que siempre ha estado presente y oculto en mí.

Actualmente trabajo en una nueva novela que no tengo ni idea de cuándo se publicará, será un thriller con historia de amor de transfondo.

También he participado en varios libros de relatos para fines benéficos junto con otros autores y soy integrante de la Generación L21, que reúne a una nueva generación de escritores de Lorca, ciudad que me acogió en la infancia.


Mi disco duro  sigue custodiando cuentos, novelas, poesías y obras de teatro. Ya veremos …